La conquista de la libertad y la virtud de la fortaleza

· psicoanalice

En la sociedad actual parece que la libertad es un derecho conquistado, pero algunos de los grandes males de nuestra época son los trastornos psicológicos y las alteraciones psicosomáticas y puede que sean el reflejo de miedos y temores, consecuencia de no creer en nuestra fortaleza y de no poder desarrollar nuestra propia libertad.

Todos nosotros podemos intentar alejar alguna de esas enfermedades de tratamiento psicológico o psiquiátrico en nuestro día a día, siendo cada vez un poco más positivos y felices. Sin embargo, nos empeñamos en “meternos” en vidas rutinarias, poco espontáneas y muy predecibles. Así nos colocamos en una espiral mecanizada: nos levantamos a la misma hora, más o menos; caminamos y/o conducimos por los mismos caminos, nos sentamos en los mismos lugares y/o locales para desayunar, comer o cenar. Y casi siempre con las mismas personas… Pero un buen día pensamos y reflexionamos que nuestra vida es monótona y aburrida.

Ahora bien, si es así, ¿qué haces para cambiar tu realidad? Si te encuentras en esa situación, empieza desde “ahora mismo” a experimentar tu libertad y a salir de tu abismo en espiral como animal de costumbres. Empieza a disfrutar de acontecimientos diferentes. No tienen porque ser espectaculares, sino cosas de tu vida cotidiana, como cambiar ciertos hábitos. Date cuenta de, qué es lo que te ocurre.

Todos nosotros estamos en constante crecimiento y desarrollo, nos creamos a nosotros mismos día a día. En realidad, podríamos ser quienes quisiéramos ser, vivir la vida que nos gustaría disfrutar y alcanzar nuestras metas, de ahí del éxito delcoaching y el desarrollo de la inteligencia emocional en nuestra sociedad. Para ello hay que arriesgarse a cambiar, a experimentar distintas realidades. Ese paso no es tan sencillo, porque nos acostumbramos y nos acomodamos a lo que ya conocemos (“más vale lo malo conocido…”). Lo hacemos casi todos. Cuanto más a disgusto te encuentres contigo y con tu vida, o más incomodidad experimentes con tu situación…, más te cuesta. ¡Cambia de modo de vida!, porque lo que resistes, persiste. A veces, el dolor es el precio que pagamos por resistirnos a cambiar.

Creamos nuestra propia realidad a partir de nuestros pensamientos; pero sólo podemos cambiar nuestra realidad desde la acción.

Cuando yo era niño me encantaban los circos y lo que más me gustaba eran los animales. A mí, como a otros.

Me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia desplegaba su tamaño, peso y fuerza descomunal…

Pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena,

que aprisionaba una de sus patas, clavada a una pequeña estaca hincada en el suelo.

Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera, apenas enterrado unos centímetros en la tierra.

Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal,

capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza,  podría también, con facilidad, arrancar la estaca y huir.

El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye?

 Cuando tenía 5 o 6 años, todavía yo creía en la sabiduría de los grandes.

Pregunté entonces a algún maestro, familiar mío, por el misterio del elefante.

Me explicó que el elefante no se escapaba,  porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia:

—Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca…

Sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros,  que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo bastante sabio

como para encontrar la respuesta:

“El elefante del circo no se escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde muy, muy pequeño”.

Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido, sujeto a la estaca.

Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró, sudó, tratando de soltarse.

Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo.

La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado.

Al día siguiente volvió a probar,  y también al otro, y al que le seguía…

Hasta que por fin un día, un terrible día para su historia,

el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo,

no se escapa porque cree —pobre de él— que NO PUEDE.

Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.

Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.  Jamás… jamás… intentó poner a prueba su fuerza otra vez….

Todos nosotros tenemos una estaca y una cadena que nos ata en algún momento de nuestra vida o nos está atando; pero podemos dejar de ser elefantes pequeños y confiar en nuestra fortaleza. Nuestra experiencia nos puede servir como guía de nuestro propio crecimiento. A veces es necesario experimentar realidades distintas a las que estamos acostumbrados para que se diluyan nuestras anclas. Éstas nos atan demasiado y no nos dejan avanzar ni crecer, ni ser libres, ni tener fortaleza.

Lo que en ocasiones nos limita e impide cambiar o avanzar es el miedo (a romper nuestras cadenas que nos atan), el razonamiento (muchas veces analizamos mucho y hacemos poco), la incertidumbre (¿saldrá bien?), la duda (¿qué camino elijo?), la desconfianza (en nosotros y en los demás), las opiniones ajenas (el “qué dirán”)… A pesar de todo, hemos de “tener valentía para cambiar lo que podemos cambiar, serenidad para aceptar lo que no podemos cambiar, y sabiduría para discernir entre una y otra situación”. Particularmente pienso que podemos cambiar casi todo.

La CONCIENCIA DE MÍ MISMO, de mi entorno y mi interacción con él, me guía en el camino hacia la libertad.

Un camino hacia la conquista de la libertad es aceptar al otro incondicionalmente, querer a los demás tales como son.  Esto nos hará tener más fortaleza interior.

Como es sabido, el gusano de seda se encierra en un capullo para liberarse de él, como mariposa, tras la metamorfosis.

El proceso de liberación es extremadamente dificultoso, porque la crisálida tiene que aplicar una enorme cantidad de fuerza

para romper la cáscara del capullo con sus frágiles alas.

Los científicos estaban intrigados por saber qué pasaría si ayudasen a la mariposa en este proceso.

Así, cuando llegó el momento de la liberación, abrieron artificialmente desde el exterior una serie de capullos.

Las mariposas, ilesas, empezaron a hormiguear, pero no volaban.

Ninguna de ellas fue capaz de elevarse por los aires; y, como en aquel estado

no podían acceder al néctar de ninguna flor, murieron de inanición.

La gran cantidad de energía desplegada para agrietar el capullo es necesaria para que las mariposas confíen en la fuerza de sus alas. Pero si no pasan por la experiencia de hacerlo de forma autónoma, no se atreven a abandonar la “seguridad” que ofrece el suelo. La libertad de elegir, nos hace que estemos a lo largo del día tomando constantemente decisiones: escoger lo que compramos, lo que comemos, con quién quedamos. Pero también tenemos la libertad de elegir querer ser libres o no querer la libertad:

 Si eliges dejar de ser tú mismo, adaptando tu querer a lo que otros quieren para ti,

te pierdes por el camino y de paso pierdes a los que confían en ti.

En efecto, si tus expectativas sobre los demás son muy altas y luego no las cumplen, te frustran

y se generan en ti sentimientos negativos con respecto a dichas personas.

Con frecuencia hablamos del desarrollo de la libertad en uno mismo, entendiéndola de modo individualista. Pero no hemos de olvidar la relación con los demás. Por tanto el cómo interaccionemos con el otro es muy importante, sobre todo en el momento de educar en libertad y fortaleza.

Para adquirir mayor fortaleza de ánimo y que crezca la propia autoestima, es recomendable realizar unos determinados ejercicios. Son como “los deberes del cole” que hace tanto tiempo dejamos de hacer (¿hace cuánto tiempo no juegas en la vida como un niño?). Te pido que empecemos con unas breves tareas fácilmente realizables. Sólo depende de ti hacerlas o dejar pasar esta oportunidad.

Coge un cuaderno con varias hojas en blanco en donde puedas escribir y coge también un bolígrafo. Te espero pacientemente hasta que cojas lo que te he pedido.

a)      OTÓRGATE EL VALOR QUE TIENES COMO PERSONA

En una hoja en blanco escribe las cualidades positivas que tienes, sólo las cualidades positivas, no te preocupes por las negativas, porque ya se encargará nuestro alrededor de criticarnos o nosotros mismos lo haremos; ahora no es el momento. En este ejercicio sólo hay que escribir aspectos positivos que descubres en tí. Escribe como mínimo 10 palabras positivas que hablen de ti; si son más, mejor. ¡Adelante, tómate tu tiempo!

Después de escribir tus cualidades positivas, puedes pedir a personas de tu entorno (familia, amigos, vecinos, compañeros, etc.) que te escriban 5 adjetivos positivos y así podrás ver qué cualidades positivas tienes y qué cualidades resaltan los demás de ti. Algunas coincidirán con tu lista inicial; las cualidades positivas que no coincidan puedes unirlas a las primeras que te escribiste y hacer una lista más grande, y así en los momentos bajos, tener esa lista a mano y recordarte el valor que tienes como persona.

b)      IDENTIFICA TUS NECESIDADES Y OFRÉCETE LO QUE NECESITES

En otra hoja en blanco escribe 10 deseos. Tienen que ser concretos aunque sean irrealizables o disparatados. Es como una carta a los Reyes Magos. Escribe 10 deseos para ti, ¡piensa solo en ti!. ¡Adelante! Escríbelos; yo te espero.

Cuando tengas escritos los 10 deseos, lee el primer deseo y pregúntate: “¿Qué es lo que busco con ese deseo, qué experiencia busco al tener ese deseo o qué necesidad hay debajo?” Y escríbelo al lado de cada deseo. Una vez que has respondido a esas preguntas, busca en tu alrededor qué puedes hacer para cubrir aquí y ahora ese necesidad, porque detrás de cada deseo hay una necesidad que tienes que alimentar, y puedes buscar ahora el cómo.

c)      TOMA CONCIENCIA DE TUS PUNTOS FUERTES Y AFIÁNZALOS

Apúntate en otra hoja, cuáles son tus puntos fuertes como persona, tanto en lo personal como en lo profesional. No tiene por qué coincidir con tus cualidades del primer “ejercicio” que has hecho. Escribe tus 5 puntos fuertes en tu vida. ¡Adelante!

Recuerda que esos puntos fuertes son los cimientos que tienes ahora para cambiar lo que quieras cambiar. Son tu motor y no los olvides, porque estos 5 puntos fuertes te ayudarán a recorrer el camino que elijas.

d)     TOMA CONCIENCIA DE TUS LIMITACIONES Y AVANZA PARA SUPERARLAS. AFIRMACIÓN Y VISUALIZACIÓN

Escribe en otra hoja cuales son tus limitaciones, cuáles son tus puntos débiles. Adelante.

Ahora pregúntate y escribe al lado de cada uno de esos puntos débiles o limitaciones, qué podrías hacer tú para solucionar o mejorar esa limitación; e intenta ponerte en acción para mejorar ese punto débil. No te precipites y responde de uno en uno.

Una forma de superar tus limitaciones, a parte de lo que has escrito, es decirte a ti mismo: “Yo lo voy a hacer, yo lo voy a conseguir; yo lo puedo hacer”. Y proyecta un plan de acción (pon la fecha del inicio). Hasta que llegue esa fecha (cuanto más cercana sea, más fácil será que lo realices), imagínate a ti mismo o a ti misma consiguiendo ese objetivo y superando esa limitación. Imagina que lo haces, hazlo en tu mente; imagínate que te superas y lo visualizas.

e)      ACEPTA Y COMPRENDE TU HISTORIA PERSONAL

Coge una hoja en blanco y colócala horizontalmente o de forma apaisada; dibuja en ella una gráfica en la que reflejarás los momentos buenos y malos de tu vida, sin palabras, sólo líneas que suben y bajan en forma de gráfica como un electrocardiograma y así verás de forma visual tu vida. ¡Adelante!

Quédate delante de la gráfica de tu vida y siente en silencio lo que refleja cada momento de subida o de bajada. ¡Adelante!

Observa que detrás de cada bajada, casi siempre hay una subida. Aunque ahora puedas estar en un momento de bajada, date cuenta de otros momentos reflejados en tu gráfica, que antes eran una bajada y pensabas en aquel entonces que no lo ibas a superar o a aceptar. Y con el paso del tiempo y tu fortaleza lo conseguiste.

Gracias a esos momentos de subidas y de bajadas, gracias a esos momentos de dolor y de alegría, momentos de superación, eres quien eres ahora y como eres ahora.

f)       HAZ ALGO POSITIVO POR TI Y POR LOS DEMÁS CADA DÍA

Intenta hacer algo bueno por ti y por los que te rodean cada día. Podrías hacer un diario y anotar que es lo que te has “regalado” como una buena acción a ti mismo y qué has “regalado” a los demás. Describe cómo te sentiste al hacerlo.

Te darás cuenta de que estás más contento contigo y con aquellos que intervienen en tus relaciones interpersonales.

g)      DISFRUTA DE LAS PEQUEÑAS COSAS

En nosotros y a nuestro alrededor hay pequeñas cosas que sustentan y alegran nuestra existencia. No les prestamos atención al realizarse o al hacerlas de forma rutinaria (la respiración, los latidos del corazón, comer, andar). También hay momentos grandiosos; están delante de nuestros ojos, pero pasan desapercibidos (la luz del sol, la lluvia, un niño jugando, una sonrisa). Te invito a que prestes atención de esas pequeñas cosas que son las señales de lo maravilloso que es el mundo. Siente tu respiración y escucha los latidos de tu corazón con los ojos cerrados.

Tómate tu tiempo, date un respiro y disfruta de las pequeñas experiencias agradables; toma más conciencia de lo que haces y por qué lo haces y te sentirás mucho mejor.

h)      COMPARTE TU EXPERIENCIA CON OTRAS PERSONAS Y BUSCA LA FORMA DE EXPRESAR TUS INQUIETUDES Y TUS INTERESES

Es beneficioso encontrar a una o varias personas con las que compartir nuestros momentos cotidianos, nuestros sueños, nuestros miedos y nuestras ilusiones, porque compartir y expresar nos dan satisfacción y mejoran la calidad de vida, independientemente de la edad que tengamos y de la situación que vivamos.

Elige y escribe a esas personas con las cuales compartes tus experiencias o a esas personas a las que te gustaría comunicar tus proyectos. Si no lograras  expresarte por miedo o por timidez, simplemente tienes que arriesgarte a hacerlo. Tienes todo a la mano, de ti depende. Que se lo digan al león del lago, ese león que todos tenemos dentro.

Cierto día se acercó un leónhasta el borde de un lago de transparentes aguas a saciar su sed.

 Al hacerlo, vio su rostro reflejado en las cristalinas aguas; e, inquieto, se dijo:

“¡Vaya! Estas aguas deben de pertenecer a este león. Debo tener mucho cuidado con él”.

 Atemorizado se alejó presto del lago.

Horas después, era ya tanta la sed que tenía que decidió volver al lago.

Pero al ir a beber, de nuevo vio el rostro del león, propietario de esas aguas,

por lo que se alejó allí, aterrado.

Lo intentó una hora después, pero el león del lago seguía allí.

La sed era desesperante. Pasó otra hora y cuando ya no podía aguantar más,

tomó la decisión de que bebería de esas aguas, sucediese lo que sucediese.

Aterrado, se acercó al lago y metió de súbito la cabeza en las aguas.

Al hacerlo, ¡oh, milagro!, el león del lago desapareció.

Muchas veces, al enfrentarnos directamente al miedo, éste desaparece; mientras que otras veces debemos aprender a desenvolvernos con él, a conocerlo y debilitarlo. El miedo es un aliado que nos permite reaccionar con ansiedad para autodefendernos, pero cuando este miedo es imaginario y nace de la distorsión de nuestra percepción o cognición, de nada nos defiende, consiguiendo sólo condicionarnos y robarnos la libertad interior.

Después de los “deberes”, que espero habrás hecho  — aunque realmente lo que me gustaría es que te sirvan en un futuro no lejano—, te dejaré un juego para que seas más libre y tengas mayor fortaleza. Son algunas palabras clave para la vida, que nos pueden servir de guía. Son las siguientes:

LÍMITES: Hay que marcar límites y fijar tus propias normas y tu escala de valores, tanto en tu esfera privada como en la pública.

ILUSIÓN: Ten ilusión y motívate para hacer con alegría todo lo que haces en tu vida cotidiana.

BONDAD: Sé bondadoso y haz algo positivo por ti y por los demás, algo bueno al día.

EMPATÍA: Sé comprensivo e intenta ponerte en el lugar del otro; acéptate a ti mismo de forma incondicional y acepta a los demás, especialmente a las personas de tu  entorno.

RECEPTIVIDAD: Sé receptivo y ten una actitud abierta a todo lo que la vida tiene para darte, tanto lo positivo como lo negativo, porque todo puede servirte para avanzar.

TEMPLANZA: Ten la serenidad y el equilibrio emocional para afrontar las situaciones dificultosas que la vida te enfrenta.

AUTENTICIDAD: Sé autentico y sé tu mismo, sé quien eres, acéptate y quiérete totalmente, con tus virtudes y defectos.

DISFRUTE: Disfruta de la vida, de tu entorno, amistades, familia, compañeros de toda tu vida y disfruta en cada instante.

¿Estás de acuerdo conmigo? Son palabras bonitas y aunque quedan bien escritas en un papel, depende de ti que las incorpores a tu vida, ¿te animas?

Ahora, te invito a que salgas de nuevo de tu laberinto en espiral y leas lo que acabas de escribir desde otro punto de vista. Así intentaré demostrarte que, viendo el mundo desde distintos ángulos, puedes enriquecerte y encontrar otros tesoros.

De todas las palabras que acabas de leer hace poco tiempo (límites, ilusión, bondad, etc.) coge la primera letra de cada una de ellas y únelas, para formar otra palabra con esas iniciales al leerlas de arriba abajo (en vertical). ¿Qué palabra te encuentras?

Hay veces que, si miramos nuestra vida de otra forma, con más atención, con otro enfoque, ella se encarga de regalarnos algo agradable, como te había dicho, ¿no?

Cuenta una leyenda que en la Edad Media, un francés realizaba el camino de Santiago a caballo.

Al llegar a la altura de Miranda de Ebro —en la esquina entre Burgos, Vitoria y Logroño—

observó a tres picapedreros que se afanaban en su trabajo.

 Lo que le llamó la atención fue su actitud tan distinta, aún realizando el mismo trabajo aparentemente.

El primer picapedrero maldecía,mientras arrancaba los volúmenes de piedra y los convertía en bloques simétricos.

El segundo hacía lo mismo, aunque en silencio y concentrado.

El tercero, canturreaba alegremente.

Paró el caballo y observó,  intentando comprender por qué cada uno actuaba de forma tan diferente,

cuando todos realizaban la misma función.

Más tarde, después de examinar con atención sus movimientos y al no haber encontrado la razón de sus distintas conductas,

se acercó y les preguntó a cada uno: “¿Qué es lo que hace?”

El primer picapedrero le respondió malhumorado: “¿Es que no lo ve?

Pico piedras del alba a la noche, por un sueldo miserable…”. Y siguió maldiciendo su mala suerte.

 El segundo picapedrero, se quedó mudo al ser interpelado. Miró al francés de arriba abajo.

Luego, en un murmullo contestó: “Pico piedras y les doy la forma cúbica necesaria, con el escoplo, el cincel y el martillo”.

 Sus palabras iban subiendo el volumen y terminaron sonando orgullosas.

Sin más, siguió dedicado a su trabajo  con la meticulosidad de un relojero.

 El tercer picapedrero, le recibió con una amplia sonrisa.

Al ser preguntado,interrumpió su tonadilla y respondió alegremente:

“Hago… la catedral de Burgos”.

En tu mano está que sigas construyendo catedrales en la vida o sigas siendo un mero espectador de la vida y de tu vida; y que el tiempo vaya transcurriendo de forma monótona.

Para disfrutar y/o cambiar tu vida “simplemente” confía en ti mismo y, especialmente, confía en tu libertad y en tu fortaleza.

Ha sido un placer compartir este momento de mi vida contigo. Muchas gracias… y hasta pronto. Y no olvides que…como dice Rosana Arbelo“magia es verte sonreír”.

Autor del Post: Juan Gonzalo Castilla Rilo

 

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

– BERMEJO, J. C., Regálame la salud de un cuento, Sal Terrae, Santander 2004.

– BUCAY, J., Déjame que te cuente…Los cuentos que me enseñaron a vivir, RBA Integral, Barcelona 2002.

– CALLE, R. A., El gato astuto… y otros cuentos para el espíritu, Oberon, Madrid 2004.

– DUPLA, L.R., CASTILLA, J.G  y JIMENEZ, A., Educar en la fortaleza: Una superación continua. Instituto Superior Juan Bosco. Burgos. 2007.

– FRANKL, V., El hombre en busca de sentido, Herder, Barcelona 2004.

– TOLLE, E., El poder del ahora: Una guía para la iluminación espiritual, Gaia Ediciones, Móstoles (Madrid) 2006.

 

2 comentarios

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  1. Luis Jimenez Diaz

    Agradecido por un artículo tan lucido ¡sobre todo en los tiempos que se viven1. Gracias nuevamente

  2. Juan Gonzalo Castilla Rilo

    Gracias Luis Jimenez por tus palabras…que me digas que que he aportado lucidez, lo interpreto como claridad en la transmision de ideas…que no es a veces facil. Un saludo

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